jueves, 2 de junio de 2011

cansada de esperar


¿Conoces ese sentimiento?
Cuando estás solo esperando.
Esperando a llegar a casa, en tu habitación,
cerrar la puerta, tirarte en la cama,
y simplemente dejar salir todo lo que has mantenido durante todo el día.
Ese sentimiento de ambos, alivio y desesperación.
Nada está mal.
Pero tampoco nada está bien.
Y tú estás cansado.
Cansado de todo, cansado de nada.
Y tan solo quieres a alguien
que esté allí, y te diga que todo está bien.
Pero nadie va a estar allí.
Y sabes que tienes que ser fuerte
por ti mismo, porque nadie puede arreglarte.
Pero estás cansado de esperar.
Cansado de tener que ser quien te arregle a ti mismo y a todos los demás.
Cansado de ser fuerte.
Y por una vez, tan solo quieres que sea fácil.
Sea fácil. Ser ayudado. Ser salvado.
Pero sabes que no lo serás.
Pero aún sigues esperando.
Y aún sigues deseando.
Y aún sigues manteniéndote fuerte y luchando
con lágrimas en los ojos.
Estás luchando.



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